Dia del veterinario y como ejercer de forma sustentable
- 17 ago 2020
- 3 Min. de lectura

-Conocer e internalizar las nuevas tendencias del mercado
Nada sustentable en el tiempo será el devenir de las veterinarias que no se comiencen a sumar a las tendencias que van marcando el ritmo del negocio actual, tanto a nivel local, como internacional. Los cambios que han atravesado a la profesión en los últimos 10 o 15 años han sido contundentes, no solo desde el aspecto científico y tecnológico, sino también desde lo comercial y social. Los animales ocupan hoy un rol distinto en las sociedades, debido al nuevo vínculo que tienen con las personas. ¿Se están adaptando las veterinarias a esta situación? Algunas sí y otras no, pero las que lo hacen, saben y entienden que una de las claves a futuro será la capacidad de reinventar el perfil de su negocio periódicamente, aún participando siempre del mismo rubro y en el mismo lugar. ¿Las veterinarias están preparadas desde su estructura edilicia, su estética y las comodidades que ofrecen para atender a los «hijos no humanos» de las personas? ¿Qué tan cómodos se sienten los profesionales a campo trabajando bajo el concepto de las Buenas Prácticas Ganaderas, con foco sobre el Bienestar Animal? Muy probablemente sobre estos campos se presenten las futuras oportunidades técnicas y comerciales, razón suficiente para comenzar a tomar nota del apego o no de los nuevos consumidores a estos temas, para definir una estrategia clara a seguir desde las empresas.
El rol de los veterinarios en sus distintas actividades será cada vez más necesario e imprescindible, no solo para autorizar a un perro o a un gato a salir del país con sus vacunas al día, sino también para agilizar o no la apertura de nuevos mercados para las carnes argentinas, en base a certificados sanitarios, por ejemplo. ¿Quiénes lo aprovecharán? Los que estén preparados para hacerlo. El conocimiento del mercado también radica en saber qué es lo que uno vende, cómo y para qué lo hace. Insistimos: poco futuro tendrán aquellas veterinarias de pequeños animales, por ejemplo, en cuya estrategia comercial no se contemple que los productos de mayor crecimiento, facturación y rotación son los antiparasitarios externos (comprimidos y pipetas), que representan casi el 50% del mercado argentino de productos veterinarios destinados a esta especie. Asimismo y ya en el caso de los animales de producción, tienen más posibilidades de ser económicamente viables en el tiempo los comercios que brinden un servicio aggiornado a los tiempos que corren (con foco en el asesoramiento, las visitas a campo y la prevención de enfermedades), así como participando en segmentos que han logrado crecer en los últimos años, como lo es la Reproducción y el trabajo orientado al control de los parásitos. Esta última es una problemática sanitaria que no solo produce las mayores pérdidas en la actividad, sino que representa al menos un cuarto del mercado de productos veterinarios para la especie.
- Ser eficientes en la gestión de los costos
Sin dudas que el ahorro en costos al llevar adelante programas de eficiencia energética y de recursos es estratégico en los depreciados tiempos que corre la economía argentina en los últimos 3 años. Pero más allá de esto, desde las veterinarias (estén donde estén ubicadas y tengan el tamaño que tengan) deberán poder establecer el punto de equilibrio económico de su actividad. Es decir: ¿Cuál es el número mínimo de transacciones diarias que le permitirán a la veterinaria salir empatada con los costos fijos de abrir la persiana? Por que claro, luego de ello se deberá empezar en ganar. Más allá de esto, es muy importante hoy trabajar en el control de los gastos dentro de una veterinaria, midiendo una serie de indicadores como lo son: salarios (incluido el del dueño del local); insumos; estructura y la gestión de los bancos. Si queremos tener una empresa rentable, entre todos ellos no pueden representar más del 85% de la facturación total.





























Comentarios